Guía

Cuánto cuesta una página web para un pequeño negocio

La respuesta corta es «depende». La larga, que sí se puede saber de qué depende y cuánto cuesta cada opción antes de pedir presupuesto.

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Por qué el precio varía tanto

Si pides tres presupuestos para «una web», puedes recibir tres cifras muy distintas. No es que alguien te engañe: es que cada uno ha entendido una cosa. Una web de una página con un formulario y una web de ocho páginas con blog, reservas y varios idiomas son proyectos diferentes, aunque las dos se llamen web.

Por eso, antes de comparar precios, conviene comparar lo que incluye cada uno: cuántas páginas, quién escribe los textos, si hay diseño a medida o plantilla, qué pasa con el dominio y el alojamiento, cuántas revisiones hay y qué soporte queda después. Con esa lista delante, los presupuestos se vuelven comparables.

En esta guía usamos los precios de SellPix como ejemplo porque están publicados y porque sabemos exactamente qué incluyen. Otros profesionales trabajan con otros criterios y otros precios, y pueden ser igual de válidos para tu caso.

Qué hace subir o bajar el precio

  • El número de páginas y secciones. Cada página es estructura, textos, diseño y pruebas. Una landing de una sola página cuesta menos que una web de cinco, y esta menos que una de quince.
  • Quién escribe los textos. Si entregas notas y el diseñador las convierte en textos que venden, es una cosa. Si hay que investigar, entrevistarte y redactar desde cero páginas largas, es otra y se paga aparte.
  • Diseño a medida o plantilla. Una plantilla adaptada es más barata y más parecida a la de los demás. Un diseño propio cuesta más horas y se nota.
  • Funciones. Formulario de contacto, reservas, carrito de compra, área de clientes, varios idiomas. Cada función añade trabajo y, a veces, suscripciones de terceros.
  • Fotos. Las tuyas, con buena luz, no cuestan nada. Una sesión con fotógrafo es una inversión aparte que se reutiliza durante años.
  • Revisiones y plazo. Cuántas rondas de cambios incluye y si hay urgencia.
  • Lo que pasa después. Formación para editarla tú, soporte los primeros días y mantenimiento mensual.

Los precios de SellPix, como ejemplo

Estos son los paquetes publicados en Servicios, con IVA incluido, y lo que llevan dentro. Sirven de referencia porque todos parten del mismo método: análisis del negocio y del cliente, diseño a medida, textos orientados a venta, web rápida y adaptada a móvil, y dos rondas de revisión.

  • Landing page: 150 €. Una página con todas las secciones necesarias, formulario de contacto o botón de WhatsApp, pensada para una acción. Entrega en 5 días hábiles desde que tenemos tus materiales. Para un servicio concreto, una campaña o un negocio que empieza.
  • Web corporativa: desde 449 €. Hasta 5 páginas, SEO básico (títulos, descripciones, velocidad) y formulario. Pago completo al contratar. Entrega en 10 días hábiles. Para negocios con varios servicios que explicar.
  • Tienda online en Shopify: desde 849 €. Tienda nueva o rediseño, hasta 20 productos cargados, pagos y envíos configurados. Pago completo al contratar. Entrega en 15 días hábiles. La suscripción de Shopify se paga aparte, a Shopify.
  • Mantenimiento: 29 € al mes. Opcional y sin permanencia: pequeños cambios, revisión técnica mensual y copias de seguridad.

El «desde» significa que el precio base cubre lo que dice el paquete; las páginas o productos de más se presupuestan aparte, por escrito y antes de empezar. Las condiciones completas están en Condiciones de contratación.

Lo que va aparte en cualquier web

Hay costes que no son del diseñador y que tendrás con cualquier web, los haga quien los haga. Conviene tenerlos en la cuenta desde el principio:

  • El dominio. Tu dirección (tunegocio.es). Se paga cada año al registrador y debe estar a tu nombre.
  • El alojamiento. El servidor donde vive la web. Según la tecnología puede ser gratuito o una cuota mensual o anual.
  • Suscripciones de plataforma. Si vendes online con Shopify, la cuota mensual y las comisiones por pago las cobra Shopify. Los importes están en su página oficial de precios.
  • Herramientas de terceros. Reservas, email marketing, chat. Muchas tienen plan gratuito; otras no.
  • Fotografía y textos largos. Si no los tienes y quieres calidad profesional, se contratan aparte.

Un presupuesto honesto te dice cuáles de estos costes vas a tener y a quién se los pagas. Si todo parece incluido en una cifra redonda, pregunta.

Barato, caro y a tiempo

La web más barata no es la que cuesta menos: es la que recupera su precio antes. Una web de 150 € que te trae dos clientes al mes sale gratis la primera semana. Una web de varios miles de euros que nadie visita es cara aunque fuera un regalo.

Por eso, antes de decidir por precio, haz dos preguntas: ¿qué tiene que conseguir esta web? y ¿cuánto vale para mi negocio que lo consiga? Si el objetivo es claro (llamadas, reservas, pedidos), el presupuesto se compara con eso, no con el de la competencia.

También cuenta el tiempo. Una web que tarda seis meses en salir es medio año sin vender por internet. Los plazos cortos no son una ventaja menor: son dinero.

Cómo pedir un presupuesto que se pueda comparar

Para que te den una cifra con sentido, lleva esto preparado:

  • Qué vendes, a quién y qué quieres que haga quien entre en la web (una acción).
  • Cuántos servicios o productos hay que explicar y si tienes textos y fotos o hay que hacerlos.
  • Si ya tienes dominio, web antigua o redes que haya que conectar.
  • Para cuándo la necesitas y por qué.
  • Qué soporte quieres después: editarla tú, mantenimiento mensual o nada.

Con eso, cualquier profesional puede darte un precio cerrado en poco tiempo. Y tú puedes comparar presupuestos sabiendo que hablan de lo mismo.

Para terminar

Una web para un pequeño negocio puede costar desde unos cientos de euros hasta varios miles, según lo que lleve dentro. Lo importante no es acertar la cifra, sino saber qué incluye, qué va aparte y qué tiene que conseguir. Si quieres repasar qué debe tener para vender, sigue con la guía qué debe tener la web de un pequeño negocio para vender.

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